Reproducción asistida y enfermedades infecciosas

Reproducción asistida en pacientes con enfermedades infecciosas

Hay ciertas enfermedades infecciosas que tienen una gran prevalencia en la población estéril, entre ellas podemos destacar el virus de la hepatitis B (VHB), el virus de la hepatitis C (VHC) y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Entorno al 75% de la población que presentan estas infecciones están en edad reproductiva y algunos pueden requerir técnicas de reproducción asistida.
A pesar de los avances sociales los pacientes con enfermedades infecciosas todavía sufren situaciones de estigmatización, como por ejemplo en el acceso a tratamientos médicos, estéticos o de reproducción, debido al desconocimiento de algunos profesionales sobre los cursos clínicos de estas enfermedades.
En esta nueva entrada del EMBYBLOG vamos a hablar de Las técnicas de reproducción asistida en personas con enfermedades infecciosas.

Blastocisto EMBY

Situación actual

Hoy en día, gracias al uso de los tratamientos antirretrovirales de gran actividad (TARGA), la posibilidad de transmisión horizontal a la pareja o vertical a la descendencia se reduce muchísimo, de esta forma es posible llevar a cabo relaciones sexuales en parejas con VIH o VHC sin riesgo de infección; En el caso del VHB lo idoneo es que la pareja del paciente esté vacunado o vacunada.
Ante una pareja en la que alguno de sus miembros tiene una enfermedad infeccionsa lo primero será tratar para reducir la carga viral lo máximo posible. Si las enfermedades infecciosas son tratadas correctamente y no existen problemas de fertilidad añadidos, la mayoría de las parejas pueden ser padres y madres en casa sin necesidad de recurrir a las técnicas de reproducción asistida.
En el caso de que la pareja tenga problemas para conseguir el embarazo, las técnicas de reproducción asistida intentarían solventar este problema sin mermar las tasas de éxito de gestación que se dan en el caso de parejas sin ninguna enfermedad de transmisión sexual.

Condiciones para realizar tratamientos de reproducción asistida

La primera condición para poder realizar tratamientos de reproducción asistida sobre pacientes con enfermedades infecciosas tiene que ver con la protección de los profesionales, y es el estricto cumplimiento de las precauciones universales, que son aquellas medidas de protección que debemos adoptar todos los profesionales sanitarios en todos los pacientes y en todos los casos cuando existe un riesgo de exposición a material potencialmente contaminante.
La segunda condicion tiene que ver con eliminar cualquier posibilidad de que exista una contaminación cruzada entre los gametos o embriones de los pacientes con enfermedades infecciosas y el resto de pacientes.

Cómo realizamos tratamientos en estos casos

Es necesario tener una zona habilitada para el trabajo con muestras procedentes de pacientes con enfermedades infecciosas, una incubadora individual, así como un tanque de nitrógeno líquido que sea solo para pacientes con enfermedades infecciosas y las muestras se vitrifican y/o congelan en sistemas cerrados donde no pueden entrar en contacto con el nitrógeno líquido y se reducen las posibilidades de contaminación cruzada.
Además, se intenta espaciar en el tiempo la pareja con enfermedad infecciosa de una que no la tenga, de manera que nunca coincidirán gametos o embriones de éstas en nuestro laboratorio y se reducirán al máximo las posibilidades de contaminación, que a su vez ya estaban reducidas gracias al uso de los TARGA.
Es necesario contar con un equipo humano que haya recibido formación específica en el manejo de estas condiciones físicas. En nuestro caso, en clínica EMBY, contamos con dos embriólogas formadas en la unidad de referencia para tratamientos de reproducción asistida en parejas infeccionsas de Andalucía.

En el laboratorio se trabaja bajo campana de flujo de seguridad biológica, con el uso de EPIS, usando incubadoras destinadas únicamente para pacientes con enfermedades infecciosas.
En el caso de las muestras de semen, a pesar del tratamiento con TARGA que reduce la carga viral, realizamos una PCR para detectar la presencia o no de carga viral. En caso de que la PCR sea negativa podemos congelar la muestra de semen del paciente y asegurarla para el día de la punción.
De esta manera la tasa de éxito se mantiene y no se ve condicionada por la presencia de la enfermedad infecciosa en uno o ambos miembros de la pareja. Esto es, en gran medida, gracias al uso de los TARGAS, a las buenas prácticas clínicas de los profesionales y al conocimiento y experiencia sobre cómo tratar muestras infecciosas.
Al final, el objetivo siempre es conseguir un recién nacido sano en casa y por ello trabajamos todos codo con codo, centrándonos siempre en el paciente, que es lo más importante de un tratamiento de reproducción asistida.
Una vez que se dan las condiciones físicas y de recursos humanos entonces se pueden seguir las guías publicadas para el manejo de la infertilidad en pacientes con enfermedades infecciosas.

Pacientes con VHC

En el caso de pacientes con VHC, si han sido tratados con TARGA durante 6 meses, no deben de presentar carga viral, por lo que se les realiza una determinación de la carga viral y si no existen problemas reproductivos pueden tener relaciones de manera natural. En el caso de que haya una afección reproductiva adyacente, se usarán técnicas de reproducción asistida.

Pacientes con VHB

Pacientes con VIH

Bibliografía

  • Recomendaciones para técnicas de reproducción asistida en pacientes con enfermedades infecciosas transmisibles. manejo de las parejas serodiscordantes, sociedad española de fertilidad (SEF) 2021.
  • Guía de reproducción humana asistida en el sistema sanitario público de Andalucía, sistema sanitario público de salud de Andalucía (SAS) 2021.
  • Referencias

    • Guadix, B. R., Cabrejas, B. M., Segui, A. B. C., Eslava, M. J. S., Flores, S. P., Miralles, A. M., … & Sedano, I. H. (2022). Recomendaciones para técnicas de reproducción asistida en pacientes con enfermedades infecciosas transmisibles. Manejo de las parejas serodiscordantes. Medicina Reproductiva y Embriología Clínica, 9(1), 100112.
    • Wang, Z., Liu, W., Zhang, M., Wang, M., Wu, H., & Lu, M. (2021). Effect of hepatitis B virus infection on sperm quality and outcomes of assisted reproductive techniques in infertile males. Frontiers in medicine, 8, 744350.
    Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

    Autora: Carmen Rodríguez Izquierdo

    Clasificación de la calidad embrionaria (II)

    Clasificación de la calidad embrionaria (II)

    Con este nuevo post vamos a continuar hablando de cómo se realiza la clasificación de la calidad embrionaria en un laboratorio de reproducción asistida humana.
    En el primer artículo de esta serie estuvimos hablando sobre porqué hacíamos esta clasificación, qué significa y cuál es el primer factor que tenemos en cuenta, el grado de desarrollo.
    En este segundo artículo artículo os hablaremos sobre otro factor, la morfología.

    La morfología del embrión

    Una vez que hemos identificado el grado de desarrollo del embrión vamos a tener en cuenta la morfología del trofoectodermo y de la masa celular.
    Si recordáis este post anterior, el blastocisto tenía dos partes bien identificadas: las células del trofoectodermo que daban lugar a la placenta y las de la masa celular interna que daban lugar al feto. Todo ello rodeado de una membrana protectora que es la zona pelúcida.

    El trofoectodermo

    Para el trofoectodermo consideraremos el número de células que tenga en para saber si es de mejor o peor calidad. Cuanto mayor sea el número de células mejor será la calidad del blastocisto.
    Según el número de células que tenga el blastocisto tendrá una calidad u otra.
    Las guías que nos indican la calidad según el número de células se muestra en la iguiente imagen, y como vemos, el blastocisto de la imagen tendría un trofoectodermo de tipo B porque tiene entre 11 y 13 células.

    La masa celular interna

    Después debemos de valorar también el tamaño de la masa celular interna para poder determinar cómo es el blastocisto y qué probabilidad de implantar en el útero tiene.
    A nivel de la masa celular interna nos debemos de fijar en su tamaño y en el grado de compactación, es decir, lo unidas que están las células entre sí. Recordemos que estás células de la masa celular interna darán lugar al bebé, por lo que, a mayor tamaño de la masa celular y mayor grado de compactación mejor será la calidad. En el cuadro de debajo podemos saber cuál es la calidad de la masa celular interna según su tamaño aproximado en micrómetros cuadrados y según si las células que la forman están compactas o no.
    Según estas indicaciones el blastocisto de la imagen tendría una masa celular de tipo A, pues las células que la forman están muy compactas entre ellas y tiene un tamaño adecuado.

    Ahora todo junto

    Entonces os preguntaréis, si el trofoectodermo es de calidad B y la masa celular interna de calidad A, ¿cuál es la calidad del embrión? en este caso, nos fijaremos en el grado de expansión del embrión para determinar su calidad en función de la calidad del trofoectodermo y de la masa celular interna.
    Como veis en esta imagen, ASEBIR nos proporciona un esquema para determinar qué calidad TOTAL tiene el embrión en función del grado de expansión, de la calidad del trofoectodermo y de la calidad de la masa celular interna.

    Si vemos las indicaciones lo primero que tenemos que ver es la calidad del trofoectodermo, en el caso del blastocisto de la imagen superior hemos visto que tenía calidad tipo B y la MCI que indica masa celular interna era de calidad tipo A.
    Si nos fijamos en el grado de expansión que es la segunda cosa que tenemos que considerar, el blastocisto de la imagen estaba expandido (recuerda la zona pelúcida es muy delgada), por tanto, la calidad total del embrión es A.

    Bibliografía

  • The Embryology Interest Group: updating ASEBIR’s morphological scoring system for early embryos, morulae and blastocysts. Med Reprod Embriol Clín. 2018; 5 (1): 42-54. https://doi.org/10.1016/j.medre.2017.11.002
  • Criterios ASEBIR de valoración morfológica de oocitos, embriones tempranos y blastocistos humanos. 3ª ed., 2015. Cuadernos de Embriologia Clínica. https://asebir.com/cuadernos-asebir/
  • Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

    Autora: Carmen Rodríguez Izquierdo

    Clasificación de la calidad embrionaria (I)

    Clasificación de la calidad embrionaria (I)

    Seguro que si te has sometido o estás en un proceso de reproducción asistida has escuchado eso de “La calidad de tu blastocisto es tipo A/B/C/D”. Como ya sabemos lo que es un Blastocisto ahora vamos a hablar de los distintos tipos de calidades que pueden tener y cómo los embriólogos los clasificamos.
    En este primer artículo os hablaremos de porqué hacemos esta clasificación, qué significa y cuál es el primer factor que tenemos en cuenta.

    ¿Qué es la calidad embrionaria?

    La calidad embrionaria es una valoración que se realiza a los embriones en distintos días de su desarrollo embrionario con la idea de saber cuál tiene mayor capacidad de implantar en el útero y dar embarazo.
    Actualmente, la mayoría de los laboratorios en España utilizan la clasificación de ASEBIR (Asociación para el estudio de la biología de la reproducción). Esta asociación nos da una serie de guías basadas en la morfología que nos permiten distinguir unos embriones de otros y saber cuál tiene mayor capacidad de implantación.

    ¿Qué calidad es la buena y cuál es la calidad mala?

    La calidad tipo A tiene mayor probabilidad de implantación que la calidad tipo B y ésta a su vez mayor probabilidad de implantación que la calidad tipo C y ésta mayor que D. Pero todas las calidades tienen probabilidad de dar embarazo.
    Debemos entender que las calidades son como un “nombre” que los embriólogos tienen que poner a los blastocistos para poder distinguirlos a unos de otros, pero no debemos de creer que solo los blastocistos de tipo A embarazan y los de tipo C no, porque cuando se realiza la transferencia se transfiere aquello que tiene capacidad para producir un embarazo. Hay transferencias de blastocistos de tipo A que no embarazan y si lo hacen cuando se transfieren blastocistos de tipo C. Con esto queremos indicar que la clasificación es algo subjetivo y que no hay que frustrarse si tenemos un embrión de tipo C o creer que tenemos el embarazo asegurado con un blastocisto de tipo A. El que se produzca o no embarazo depende de muchos factores y no solo de la letra que tenga el blastocisto a transferir. Por tanto no existe una calidad buena y otra mala, existe una mayor probabilidad de dar embarazo o una probabilidad menor.

    El grado de desarrollo

    Para poder llevar a cabo la clasificación de los embriones lo primero que vamos a tener en cuenta es su grado de desarrollo.
    Lo idóneo es que el blastocisto esté empezando a romper la zona pelúcida para salir de ella y pegarse al útero, pero podemos encontrar otros muchos estadios. Los dos estadios de desarrollo embrionario que están asociados con una mejor calidad embrionaria son:

    • Blastocisto en expansión: en este estadio el blastocisto empieza a contraerse y expandirse para hacer la zona pelúcida más delgada con el objeto de romperla y salir de ella para adherirse al útero.
    • Blastocisto eclosionando o eclosionado: en este estadio el blastocisto se está saliendo de la zona pelúcida que lo recubre o ha salido totalmente de ella.
    Blastocisto EMBY

    Bibliografía

  • The Embryology Interest Group: updating ASEBIR’s morphological scoring system for early embryos, morulae and blastocysts. Med Reprod Embriol Clín. 2018; 5 (1): 42-54. https://doi.org/10.1016/j.medre.2017.11.002
  • Criterios ASEBIR de valoración morfológica de oocitos, embriones tempranos y blastocistos humanos. 3ª ed., 2015. Cuadernos de Embriologia Clínica. https://asebir.com/cuadernos-asebir/
  • Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

    Autora: Carmen Rodríguez Izquierdo

    Genética y reproducción (II)

    Hablemos de genética y reproducción (II)

    Hay una cuestión que aparece recurrentemente en las consultas de reproducción asistida, «si nos hemos hecho el cariotipo y los dos estamos bien… ¿cómo puede ser que nuestros embriones puedan estar mal?»

    Para intentar responder a esta pregunta vamos a seguir desarrollando el tema de la genética y la medicina reproductiva.

    Recordamos el post anterior

    En el resumen del post anterior sobre genética y reproducción concluiamos explicando que todos los seres humanos tenemos 46 cromosomas, ni uno más ni uno menos, esa condición es la que denominamos “euploidía”.

    Entonces introducíamos las palabras «euploide» y «aneuploide». Cuando un individuo (persona, embrión, etc…) tiene 46 cromosomas entonces es euploide, en caso contrario es aneuploide.
    También explicábamos que los gametos, espermatozoides y óvulos, tienen 23 cromosomas para que, al juntarse, se forme un ser nuevo de 46 cromosomas.

    «Pero… ¿Si nosotros somos euploides….?»

    Un individuo, hombre o mujer, que sea euploide, debería tener gametos de 23 cromosomas, pero existen muchas circunstancias que provocan que esto no sea así.
    En primer lugar tenemos que saber que los gametos son células que se generan por división de otras células, en un primer momento esas células tienen 46 cromosomas, pero al final de su diferenciación, cuando ya se van a convertir en los gametos, se dividen en 2 directamente, generando 2 gametos de 23 cromosomas (meiosis).
    En esa última división puede haber un error y que los gametos tengan una carga cromosómica equivocada. Enla imagen siguiente os mostramos gráficamente cómo aparece un error en una meiosis y aparecen 2 ovocitos con 22 y 24 cromosomas respectivamente.

    eje hipotálamo hipofisis ovario

    ¿Podemos saber si un gametos está bien o mal?

    Estaría genial poder seleccionar solamente los gametos euploides cuando hacemos técnicas de reproducción asistida, pero para esto deberíamos, lo primero de todo, poder «diagnosticar» a los gametos. ¿se puede? Si… y no.

    Los gametos concretos que se van a utilizar para generar un embrión, el óvulo y el espermatozoide, no se pueden analizar, ya que habría que destruirlos. Pero sí que podemos hacer algunas cosas antes de llegar a ese momento.

    En el caso del hombre podemos coger espermatozoides antes de los tratamientos y analizarlos para saber cuántos son euploides y cuantos aneuploides. Es normal que todos los hombres tengan un porcentaje de aneuploides (en millones de divisiones alguno siempre falla) pero, si el porcentaje está por encima de un límite, entonces podemos suponer que los espermatozoides que vamos a utilizar para fecundar los óvulos tienen muchas papeletas de ser aneuploides.

    En el caso de la mujer no podemos hacer estos estudios, pero tenemos una estadística mundial que nos indica el porcentaje de embriones aneuploides que esperaríamos encontrar en una mujer cualquiera en función de su edad. Aunque cualquier mujer a cualquier edad puede generar embriones aneuploides, sabemos que según aumenta la edad aumenta ese porcentaje, y a partir de los 38 años ya entramos en zona de peligro.

    Y todo esto… ¿a dónde nos lleva?

    Tanto si encontramos muchas aneuploidías en los espermatozoides, como si la mujer tiene 38 o más años, entonces podemos sospechar que esos embriones que vamos a generar pueden ser aneuploides, y entonces podemos hacerles un diagnóstico directamente.

    Aquí aparecen dos términos que habrás escuchado en la consulta. Biopsia de embriones y diagnóstico genético preimplantacional (DGP o PGT). Os los explicamos.

    El diagnóstico genético preimplantacional es, básicamente, hacerle un cariotipo al embrión y saber si es euploide (46 cromosomas en 23 parejas) o aneuploide (cualquier otra alternativa).

    Para hacerte a ti el cariotipo te sacamos un poco de sangre, en el caso del embrión tenemos que esperar que haya hecho un montón de divisiones y que ya tenga un buen número de células (estadío de blastocito), generalmente esto sucede en el quinto día de incubación, entonces vamos a quitarle unas pocas células (3-7) de la zona del embrión que daría lugar más adelante a la placenta. Para hacerlo, vamos a utilizar varias máquinas del laboratorio (microinyector, láser, microscopio). Esta biopsia no daña el embrión y es la única técnica que existe ahora mismo para poder saber con certeza si el embrión es o no euploide.

    Referencias

    • Scarica, C., Cimadomo, D., Dovere, L., Giancani, A., Stoppa, M., Capalbo, A. & Canipari, R. (2019). An integrated investigation of oocyte developmental competence: expression of key genes in human cumulus cells, morphokinetics of early divisions, blastulation, and euploidy. Journal of assisted reproduction and genetics, 36(5), 875-887.
    • Townsend-Nicholson, A., Bolsover, S. R., FitzHarris, G., Shephard, E. A., Hyams, J. S. & Patel, S. (2022). Cell Biology: A Short Course (4.a ed.). Wiley-Blackwell.
    Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

    Autor: Miguel García Fernández

    El Blastocisto: El rey del laboratorio

    El Blastocisto: el rey del laboratorio

    Si estás sometiéndote a un proceso de reproducción asistida o has pasado por uno de ellos seguro que conoces la palabra BLASTOCISTO, o al menos, te sonará, porque tanto los ginecólogos como los embriólogos están enamorados de los blastocistos.

    Hoy, desde #EMBYBLOG queremos ayudarte a entender por qué nos gustan tantos los blastocistos y cómo sabemos cuándo un embrión ha llegado a convertirse en un blastocisto.

    ¿Qué es un blastocisto?

    El blastocisto es un estadio del desarrollo embrionario del embrión. Este estadio se alcanza entre 5-6 días después de la fecundación. Cuando el embrión llega a convertirse en blastocisto sabemos qué tiene muchas más probabilidades de dar embarazo, porque en ese estadio celular ya existe una diferenciación de células y encontramos las células que darán lugar al bebé que son las que conocemos como masa celular interna y las células que darán lugar a la placenta que son las que se denominan trofoectodermo.

    En la siguiente imagen puedes distinguirlas mejor.

    Blastocisto EMBY

    ¿Todos los ovocitos llegan al estadio de blastocisto?

    Esta es una pregunta que nos han hecho algunos pacientes y creemos que es importante resolverla.

    La tasa de llegada a blastocisto es del 40-60% de todos los ovocitos que se fecunden. Si partimos de 10 ovocitos fecundados, 5 o 6 de ellos llegarán al estadio de blastocisto. La capacidad del embrión para llegar a convertirse en un blastocisto depende de la calidad de los gametos y de las primeras divisiones celulares en los días 1, 2 y 3 de desarrollo embrionario.

    Además, el porcentaje de llegada a blastocisto se reduce drásticamente conforme aumenta la edad de la mujer, pues como es sabido, a partir de los 35 años el porcentaje de aneuploidías aumenta y la reserva ovárica se reduce, de manera que los ovocitos que quedan tienen más dificultades para poder alcanzar el estadio de blastocisto.

    ¿Todos los embriones llegan a blastocisto en día 5 o 6 de desarrollo?

    La llegada a blastocisto es embrión dependiente. Como hemos dicho anteriormente depende de las características morfológicas que tenía el embrión en sus primeras divisiones y también de la calidad de los ovocitos y los espermatozoides.
    Dentro de un mismo ciclo, puede haber embriones que lleguen a blastocisto en día 5, otros en día 6 y en muy raras ocasiones en día 7. Conforme mayor sea el tiempo de llegada a blastocisto peor es la calidad del embrión, pues asumimos que le cuesta más y necesita más recursos para alcanzar el estadio necesario para producir la implantación en el útero.

    ¿Cómo sabemos cuando un embrión se ha convertido en blastocisto?

    Los ginecólogos y embriólogos estamos formados para saber distinguir los distintos estadios celulares del embrión, pero este trabajo nos lo facilita la tecnología time-lapse.

    En clínica EMBY contamos con el sistema Geri+. Una incubadora con compartimentos individuales para cada paciente que cuenta con una cámara que toma una foto del embrión cada 5 minutos. El resultado es un video que nos permite ver cómo ha evolucionado el embrión en cada día de su desarrollo y nos permite seleccionar los blastocistos de mejor calidad para transferir, vitrificar o hacer biopsia de trofoectodermo.

    Conclusiones

    El blastocisto es el estadio celular favorito para los embriólogos y ginecólogos, pero también es el que prefiere el útero, pues la capacidad de implantación aumenta cuando transferimos un embrión que ha alcanzado este estadio de blastocisto.

    Lo mejor para obtener blastocistos de buena calidad es no demorar mucho la maternidad porque la edad hace que la calidad embrionaria sea peor y por ende que la tasa de llegada a blastocisto se reduzca.

    Si sabes que quieres ser madre dentro de algún tiempo y eres menor de 36 años, preserva tu fertilidad para poder cumplir tus deseos genésicos en el futuro sin problemas.

    Referencias

    • Sciorio, R., Thong, D., Thong, K. J., & Pickering, S. J. (2021). Clinical pregnancy is significantly associated with the blastocyst width and area: a time-lapse study. Journal of Assisted Reproduction and Genetics, 38(4), 847-855.
    • Niemann, H., & Seamark, B. (2021). Blastoids: a new model for human blastocyst development. Signal Transduction and Targeted Therapy, 6(1), 1-2.
    Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

    Autora: Carmen Rodríguez Izquierdo

    ¿Voy a sufrir efectos secundarios durante la FIV?

    ¿Voy a sufrir efectos secundarios durante el tratamiento de Fecundación in vitro?

    Una pregunta recurrente de toda mujer que se va a someterse a una estimulación ovárica para un tratamiento de fecundación in vitro o una vitrificación de óvulos, es, que efectos secundarios va a sufrir.

    Es importante aclarar, como hacemos desde las consultas de EMBY, que los efectos secundarios a nivel físico son mínimos, de manera que la mayoría de las pacientes no notan ningún efecto y terminan el proceso teniendo la sensación de que ha sido corto y liviano.

    De otra parte, están la ansiedad y el miedo que sienten muchas de las pacientes, que no son debidos a los fármacos utilizados, sino más bien al hecho de estar realizando un tratamiento para conseguir la ansiada gestación, después de meses o años intentándolo de forma natural o tras otros métodos.

    Enfermeras Reproducción asistida

    ¿Qué efectos secundarios suele producir la medicación que se usa para la estimulación ovárica?

    Los principales fármacos que usamos en la estimulación ovárica y que son comunes a los distintos tipos de estimulación, son las gonadotropinas. Sustancias, que provocan el crecimiento folicular que se desea tanto en el caso de una fecundación in vitro, como en la vitrificación de ovocitos.

    Estos fármacos, son autoadministrados por la paciente, siendo muy fácil de aplicar. Eso sí, siempre y cuando se haya recibido una correcta educación sanitaria, por parte de las enfermeras del centro. En este caso, la posibilidad de que las inyecciones subcutáneas produzcan hematomas o eritemas (enrojecimiento de la piel) es mínima.

    Estos productos producen el crecimiento de los folículos y con él la producción, por parte de los mismos de estradiol, que es la hormona que cada mes producimos las mujeres durante el ciclo. La diferencia, es que, en estos casos, el nivel de estradiol es más alto, ya que, en la estimulación ovárica para FIV o vitrificación, se busca el crecimiento de varios folículos y no sólo de uno de ellos como en un ciclo natural.

    Esto llevará a que los síntomas relacionados con el aumento del estradiol que sufrimos las mujeres en un ciclo natural sean más pronunciados, esto es; flujo vaginal, tensión mamaria, cefalea, pesadez de piernas… En general, estos efectos son notados con más intensidad en aquellas mujeres que los notan ya en su propio ciclo.

    ¿Existen efectos más graves cuando se aplican este tipo de medicamentos?

    El efecto secundario más serio y temido por los médicos de reproducción asistida, es el síndrome de hiperestimulación ovárica.

    La Hiperestimulación ovárica tiene una fase leve, en la que la paciente puede presentar: náuseas, edemas leves, distensión y molestias abdominales, que desaparecen con la menstruación posterior al tratamiento. Y una fase moderada-grave, en la que los síntomas se agravan y pueden llevar a la paciente a una situación más comprometida.

    Para evitar la aparición de este síndrome, los médicos de reproducción asistida, debemos valorar los factores de riesgo asociados, tanto pretratamiento, como durante el tratamiento y adecuar las dosis, los tipos de fármacos y la idoneidad de la transferencia a cada paciente y su tratamiento.

    ¿Existen efectos secundarios a largo plazo de la estimulación ovárica?

    Otra de las preguntas que más realizan las pacientes, es si van a tener a largo plazo más riesgo de algún tipo de cáncer o tendrán la menopausia antes. Ninguna de las dos cosas es cierta.

    La primera, porque el aumento de estrógenos que se produce durante la estimulación ovárica es puntual. Mientras que, los cánceres que tienen su origen en la proliferación maligna de células hormono dependientes, lo hacen tras un largo tiempo de acción hormonal sobre dichas células.

    Y la segunda, porque el crecimiento multifolicular que se produce, se realiza a expensas de folículos que son puestos a disposición del ovario durante ese mes y si no fueran utilizados para la obtención de más de un ovocito, serían destruidos, por un complejo mecanismo de atrofia folicular, para que sólo uno de ellos pudiera ovular de forma natural.

    Referencias

    • Weinig, R. M. & Remohí, J. (2015). Casos clínicos de reproducción asistida e infertilidad (1.a ed.). Editorial Médica Panamericana.
    • SEF (2014). Farmacoterapia en medicina de la reproducción (1.a ed.). Editorial Médica Panamericana.
    Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

    Autora: Dra. Alicia Francos Pérez