Reproducción asistida en pacientes con enfermedades infecciosas

Hay ciertas enfermedades infecciosas que tienen una gran prevalencia en la población estéril, entre ellas podemos destacar el virus de la hepatitis B (VHB), el virus de la hepatitis C (VHC) y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Entorno al 75% de la población que presentan estas infecciones están en edad reproductiva y algunos pueden requerir técnicas de reproducción asistida.
A pesar de los avances sociales los pacientes con enfermedades infecciosas todavía sufren situaciones de estigmatización, como por ejemplo en el acceso a tratamientos médicos, estéticos o de reproducción, debido al desconocimiento de algunos profesionales sobre los cursos clínicos de estas enfermedades.
En esta nueva entrada del EMBYBLOG vamos a hablar de Las técnicas de reproducción asistida en personas con enfermedades infecciosas.

Blastocisto EMBY

Situación actual

Hoy en día, gracias al uso de los tratamientos antirretrovirales de gran actividad (TARGA), la posibilidad de transmisión horizontal a la pareja o vertical a la descendencia se reduce muchísimo, de esta forma es posible llevar a cabo relaciones sexuales en parejas con VIH o VHC sin riesgo de infección; En el caso del VHB lo idoneo es que la pareja del paciente esté vacunado o vacunada.
Ante una pareja en la que alguno de sus miembros tiene una enfermedad infeccionsa lo primero será tratar para reducir la carga viral lo máximo posible. Si las enfermedades infecciosas son tratadas correctamente y no existen problemas de fertilidad añadidos, la mayoría de las parejas pueden ser padres y madres en casa sin necesidad de recurrir a las técnicas de reproducción asistida.
En el caso de que la pareja tenga problemas para conseguir el embarazo, las técnicas de reproducción asistida intentarían solventar este problema sin mermar las tasas de éxito de gestación que se dan en el caso de parejas sin ninguna enfermedad de transmisión sexual.

Condiciones para realizar tratamientos de reproducción asistida

La primera condición para poder realizar tratamientos de reproducción asistida sobre pacientes con enfermedades infecciosas tiene que ver con la protección de los profesionales, y es el estricto cumplimiento de las precauciones universales, que son aquellas medidas de protección que debemos adoptar todos los profesionales sanitarios en todos los pacientes y en todos los casos cuando existe un riesgo de exposición a material potencialmente contaminante.
La segunda condicion tiene que ver con eliminar cualquier posibilidad de que exista una contaminación cruzada entre los gametos o embriones de los pacientes con enfermedades infecciosas y el resto de pacientes.

Cómo realizamos tratamientos en estos casos

Es necesario tener una zona habilitada para el trabajo con muestras procedentes de pacientes con enfermedades infecciosas, una incubadora individual, así como un tanque de nitrógeno líquido que sea solo para pacientes con enfermedades infecciosas y las muestras se vitrifican y/o congelan en sistemas cerrados donde no pueden entrar en contacto con el nitrógeno líquido y se reducen las posibilidades de contaminación cruzada.
Además, se intenta espaciar en el tiempo la pareja con enfermedad infecciosa de una que no la tenga, de manera que nunca coincidirán gametos o embriones de éstas en nuestro laboratorio y se reducirán al máximo las posibilidades de contaminación, que a su vez ya estaban reducidas gracias al uso de los TARGA.
Es necesario contar con un equipo humano que haya recibido formación específica en el manejo de estas condiciones físicas. En nuestro caso, en clínica EMBY, contamos con dos embriólogas formadas en la unidad de referencia para tratamientos de reproducción asistida en parejas infeccionsas de Andalucía.
En el laboratorio se trabaja bajo campana de flujo de seguridad biológica, con el uso de EPIS, usando incubadoras destinadas únicamente para pacientes con enfermedades infecciosas. En el caso de las muestras de semen, a pesar del tratamiento con TARGA que reduce la carga viral, realizamos una PCR para detectar la presencia o no de carga viral. En caso de que la PCR sea negativa podemos congelar la muestra de semen del paciente y asegurarla para el día de la punción. De esta manera la tasa de éxito se mantiene y no se ve condicionada por la presencia de la enfermedad infecciosa en uno o ambos miembros de la pareja. Esto es, en gran medida, gracias al uso de los TARGAS, a las buenas prácticas clínicas de los profesionales y al conocimiento y experiencia sobre cómo tratar muestras infecciosas. Al final, el objetivo siempre es conseguir un recién nacido sano en casa y por ello trabajamos todos codo con codo, centrándonos siempre en el paciente, que es lo más importante de un tratamiento de reproducción asistida.
Una vez que se dan las condiciones físicas y de recursos humanos entonces se pueden seguir las guías publicadas para el manejo de la infertilidad en pacientes con enfermedades infecciosas.

Pacientes con VHC

En el caso de pacientes con VHC, si han sido tratados con TARGA durante 6 meses, no deben de presentar carga viral, por lo que se les realiza una determinación de la carga viral y si no existen problemas reproductivos pueden tener relaciones de manera natural. En el caso de que haya una afección reproductiva adyacente, se usarán técnicas de reproducción asistida.

Pacientes con VHB

Pacientes con VIH

Bibliografía

  • Recomendaciones para técnicas de reproducción asistida en pacientes con enfermedades infecciosas transmisibles. manejo de las parejas serodiscordantes, sociedad española de fertilidad (SEF) 2021.
  • Guía de reproducción humana asistida en el sistema sanitario público de Andalucía, sistema sanitario público de salud de Andalucía (SAS) 2021.