EpS: Eje hormonal en reproducción asistida (I)

Educación para la salud: El eje hormonal (I)

Una de las preocupaciones que manifiestan las familias cuando comienzan un tratamiento de reproducción asistida es el miedo a equivocarse con el manejo de la medicación. Plumas, jeringas, viales, ampollas, FSH, “orangután”, son “palabros” nunca escuchados que de repente se hacen cotidianos.

El objetivo, cuando trabajamos con las familias el manejo del régimen terapéutico, es doble, por un lado tenemos que conseguir que no haya errores en la administración de los medicamentos, pero también tenemos que conseguir disminuir al mínimo el estrés y la ansiedad asociados a esta extraña situación.

Para ambos objetivos existe una herramienta común, el conocimiento. Un programa de educación para la salud (EpS) debe incorporar información accesible para las personas que reciben el programa, y por eso hoy vamos a dejar el diccionario de medicina a un lado y vamos a contar un cuento.

El cuento del eje hipotálamo-hipófisis-ovario

Había una vez, en un pueblito de Salamanca, un curilla que quería que su pequeña iglesia se llenara de feligreses, pero que no conseguía que vinieran más de dos o tres señoras.

Él se daba cuenta de que el sacristán, que era un viejito arisco y medio ciego, tocaba la campana para llamar a misa, pero que enseguida se bajaba del campanario y cerraba las puertas de la iglesia. -¿Se estarán quedando feligreses fuera?- se preguntaba el curilla.

Un día le dijo al sacristán. -Creo que tocas las campanas muy poco rato, si tocases más tiempo igual podía llegar el sonido a gente que se encuentra más lejos, también me he dado cuenta de que en cuanto entran dos o tres personas bajas corriendo a cerrar las puertas. El sacristán le contestó, – Padre, me preocupa que la iglesia se llene y que la gente se tenga que quedar de pie, y como soy medio ciego, en cuanto escucho el crujir de las tablas pienso que ya está la iglesia llena.

El curilla, viendo que el sacristán no tenía arreglo decidió buscar una solución para reunir a más gente en la iglesia. Entonces hizo una hoja dominical explicando los horarios de las misas y la repartió entre la gente del pueblo. Pasó entonces que el sacristán comenzó a tocar a misa, y muy rápidamente se había congregado una pequeña multitud. El sacristán, al escuchar el ruido de las pisadas, bajó los escalones del campanario de tres en tres y cerró las puertas. El curilla estaba muy contento porque ese día en misa ya no eran dos o tres, sino casi una decena de personas, pero al salir de la iglesia se dio cuenta de que afuera se habían quedado otras tantas personas que no habían podido entrar.

-Parece que los feligreses acuden tanto por el tañer de las campanas como por la hoja dominical que he repartido- pensó el curilla, – ¡pero este sacristán cierra las puertas muy rápido! ¿qué puedo hacer?

Llegó el verano y las fiestas del pueblo, y una noche de verbena el curilla vio al arisco sacristán sonriendo al lado de la orquesta en el baile. -Te veo muy contento. -Le espetó el curilla. -Es que me encanta la música. Contestó el sacristán.

– ¡Eureka! – Pensó, y al día siguiente se fue a la ciudad de compras. Antes de la siguiente misa el curilla subió al campanario y le dijo al sacristán. -Te he traído un regalo por todos los años de fiel servicio a la Iglesia.- Y le entregó un paquete con un ipod nuevecito. -He cargado un montón de canciones como las que te gustan.

El sacristán, emocionado, no esperó ni un segundo para ponerse los auriculares y comenzar a tocar las campanas al ritmo de la música, pero esta vez, distraído como estaba, no escuchaba los pasos de los feligreses, que despacio y en silencio llenaban banco tras banco de la iglesia.

-FIN-

eje hipotálamo hipofisis ovario

Resumen en términos sencillos

En cada ciclo ovárico varios folículos comienzan a crecer, pero enseguida hay uno o dos que destacan y que continúan adelante. Pero cuando vamos a hacer una fecundación in vitro no queremos quedarnos con esos dos, queremos aprovechar todos los folículos disponibles.
El hipotálamo (el sacristán) es una estructura del cerebro que segrega la GnRH, una hormona que estimula a la hipófisis (la campana) para que produzca diferentes hormonas, la LH y la FSH (el tañido de la campana), las cuales van al ovario y estimulan a los folículos (feligreses).
Durante los tratamientos de reproducción asistida vamos a administrar fármacos que contiene FSH y LH en diferentes presentaciones y formas, algunos nombres os sonarán, Pergoveris®, Gonal®, Elonva®, Bemfola®… (la hoja dominical), pero los folículos producen una hormona llamada estradiol (el ruido de las pisadas), y eso provoca que la hipófisis ordene la ovulación (cerrar las puertas de la iglesia).
Para poder alargar el tiempo de crecimiento de los folículos y que más folículos se puedan desarrollar tenemos que darles FSH, pero también tenemos que evitar que el estradiol informe a la hipófisis, para eso utilizamos los fármacos conocidos como antagonistas de la GnRH (el ipod), los nombres comerciales que os sonarán son el cetrotide® o el orgalutrán®.
Otro día os contaremos lo que le pasó al curilla cuando se dio cuenta de que la iglesia se le quedaba pequeña y tuvo que instalar un timbre (análogos de la GnRH, Ovitrelle®, decapeptyl®) para que el sacristán bajase a cerrar.

Referencias

  • Weinig, R. M. & Remohí, J. (2015). Casos clínicos de reproducción asistida e infertilidad (1.a ed.). Editorial Médica Panamericana.
Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

Autor: Miguel García Fernández

Concienciación sobre la infertilidad y la esterilidad

Mes internacional para la concienciación sobre la infertilidad

En 1989 la organización sin ánimo de lucro American fertility association declaró la “semana nacional para la concienciación sobre la infertilidad”, iniciativa que fue secundada en Europa por la ESHRE y por Fertility Europe. Este año la iniciativa se ha ampliado declarando a junio como el “mes para la concienciación sobre la infertilidad”, en el que ponemos de relieve que la infertilidad es un problema de salud crónico, declarado como tal por la OMS, que afecta a un 15% de las parejas en edad reproductiva y que, aún hoy, en determinados contextos, se considera un tabú que genera prejuicios y estigmas sociales. Por ello es tan importante luchar por la sensibilización de la sociedad frente a este problema.

Como todos los problemas de salud, la infertilidad tiene una serie de criterios diagnósticos y de clasificación, y en ocasiones, se entremezclan y generan confusión entre las familias que pueden estar sufriéndolo. A esto hay que sumar la percepción social que tenemos cada vez más normalizada del retraso de la edad de las mujeres a la hora de tener el primer hijo, que lleva a tener una idea de que es normal no quedarse embarazada después de un tiempo de búsqueda, provocando que no se consulte con profesionales, algo que sólo nos lleva a perder posibilidades de conseguir la deseada gestación.

ESTERILIDAD

¿Qué es la esterilidad?

Una pareja presenta esterilidad, cuando no ha conseguido la gestación tras doce meses de relaciones sexuales sin protección. Esto es independiente de que tengan un hijo previo o no. Si lo tienen, consideraremos que se trata de una esterilidad secundaria, y si no lo tienen, se trata de una esterilidad primaria. Pero en ambos casos, hay que hacer estudios para aclarar cuál es la causa que está imposibilitando la gestación actual y ponernos en marcha para intentar solucionarla.

¿Cuándo debo acudir a un centro de reproducción?

Se debe acudir a un centro de reproducción, cuando han pasado esos doce meses, o antes, a los seis meses, si la pareja no ha conseguido gestación y se cumplen los siguientes criterios:
– La edad de la mujer es mayor de 35 años, ya que se considera que al problema que pueda estar produciéndose, se va a sumar la edad de forma temprana.
– Mujeres que no tengan la regla o tengan reglas muy irregulares.
– Parejas en las que la mujer tenga diagnosticada una patología uterina o de las trompas (cirugías pélvicas previas, infecciones pélvicas…).
– Cirugías ováricas que hayan podido reducir la reserva ovárica o endometriosis operada o no.
– Varones que tengan riesgo de presentar alteraciones seminales, por cirugías previas (hernias inguinales, cirugía de descenso testicular…) o tenga antecedentes familiares en los varones de su familia de problemas reproductivos.

Incluso hay parejas, que deben acudir a un centro de reproducción, sin esperar ningún tiempo si desean gestación y presentan las siguientes circunstancias:
– Parejas con enfermedades genéticas, que requerirán un consejo genético reproductivo, antes de empezar a intentarlo.
– Personas sometidas a procesos de esterilización.
– Antecedentes de quimio o radioterapia en alguno de los miembros de la pareja, para confirmar que estas no han afectado a los gametos (óvulos, espermatozoides).
– Enfermedades víricas de transmisión sexual, para valorar cual es la mejor forma de intentar la gestación evitando la transmisión de la enfermedad al miembro que no la tiene.

¿Qué debo hacer mientras que realizan las pruebas diagnósticas y se plantea el tratamiento?

Salvo que vuestro médico de reproducción lo haya contraindicado (como es el caso de enfermedades genéticas o víricas), la gestación se puede seguir intentando de manera natural, cuidando la alimentación, realizando ejercicio moderado y disminuyendo tóxicos como el tabaco y el alcohol que puede afectar negativamente a la posibilidad de conseguirlo.

INFERTILIDAD

¿Qué son la infertilidad o los abortos de repetición?

Una mujer presenta abortos de repetición, cuando ha tenido dos o más perdidas gestacionales entre el primer y segundo trimestre, Independientemente de si han sido consecutivos, o la mujer ha tenido gestaciones entre ellos. No se incluyen ni gestaciones ectópicas ni molas.

¿Cuándo debo acudir a un centro de reproducción?

Así como en el caso de la esterilidad, se puede esperar un tiempo para acudir a un centro de reproducción, que dependerá según las características de las parejas. En este caso, no se debe esperar para acudir a un centro de reproducción especializado en abortos de reproducción y fallo reproductivo recurrente, para que de forma inmediata se pueda estudiar cual es la causa que ha producido las perdidas gestacionales anteriores, porque de lo contrario, si existe algún problema que las esté causando (y cuando existen dos, la probabilidad de que estos existan es alta), si se consigue la gestación de forma natural, sin solucionar el problema que originó los anteriores, es muy probable que el aborto se vuelva a repetir, con el daño psicológico y físico que esto provoca.

¿Qué debo hacer mientras que realizan las pruebas diagnósticas y se plantea el tratamiento?

En este caso, al contrario que la esterilidad, mientras que se busca la causa de las perdidas gestacionales y se pone el tratamiento necesario, no se debe continuar buscando la gestación de manera natural. Sin embargo, si se debe, para ayudar al éxito en el momento en que se pueda volver a intentar, cuidar la alimentación, realizar ejercicio moderado, disminuir tóxicos como el tabaco y el alcohol, y sobre todo cuidar el bienestar emocional.

Referencias

  • Saif, J., Rohail, I., & Aqeel, M. (2021). Quality of life, coping strategies, and psychological distress in women with primary and secondary infertility; a mediating model. Nature-Nurture Journal of Psychology, 1(1).
  • Weinig, R. M. & Remohí, J. (2015). Casos clínicos de reproducción asistida e infertilidad (1.a ed.). Editorial Médica Panamericana.
Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

Autor: Miguel García Fernández

Betaespera en tratamientos de fertilidad

Betaespera, o qué esperar cuando estás esperando

La betaespera es el nombre que recibe comúnmente el periodo que pasa entre una inseminación artificial, o una transferencia de embriones, y el momento en el que se puede realizar una prueba de embarazo; muchas mujeres manifiestan que la betaespera fue uno de los momentos más angustiosos y de mayor estrés de todo el tratamiento de reproducción asistida. Con este post queremos daros unas pautas que os podrán ayudar a vivir, ese momento tan intenso de una forma lo más saludable posible.

Betaespera-equilibrio

En primer lugar… ¿qué es «la beta»?

Cuando hablamos de “beta” nos referimos a la fracción beta de la gonadotropina coriónica humana (hCG), una glicoproteína que es secretada por las células del trofoblasto del embrión, desde los primeros momentos de la implantación.
Es un excelente marcador del embarazo, ya que aumenta rápidamente desde la implantación, duplicando su valor cada 48-72 horas en las primeras semanas de gestación.
La beta tiene como función estimular al cuerpo lúteo, para evitar su desaparición, haciendo que éste siga fabricando progesterona, hormona imprescindible para la gestación. Alrededor del tercer mes de gestación es la placenta la que proporciona la progesterona, por lo que la beta deja de tener importancia y disminuye sus niveles.
¡Ah! La beta también es la responsable de las nauseas durante el primer trimestre.
En las clínicas de reproducción asistida medimos la b-hCG alrededor de 10-12 días después de la transferencia o inseminación. Esta prueba requiere una extracción de sangre y se obtienen los resultados en menos de una hora.

De donde vengo, a donde voy

Tenemos que tener en cuenta el momento en el que se desarrolla la betaespera en relación al tratamiento de fertilidad. Generalmente la betaespera viene precedida de una fase del tratamiento muy física; la estimulación, con medicación inyectada a diario, pasar por el quirófano para la punción folicular, los 5 días de reportes sobre el estado de los embriones, la toma de decisiones sobre qué embrión transferir, y finalmente la transferencia.
De alguna forma podríamos decir que hemos hecho una maratón de montaña, con subidas y bajadas, con tramos complicadísimos y, de repente, nos quedamos quietos, esperamos a ver que pasa, mientras que la inercia del tratamiento nos empuja a seguir haciendo.
Por otra parte, desde las clínicas, es un momento de cierto abandono, o al menos así pueden sentirse las familias, ya que durante las semanas anteriores nos hemos visto casi a diario, hemos hablado por teléfono, respondido dudas… y ¿ahora qué? Pues desde las clínicas también esperamos que pasen esos 10 días para poder saber qué ha sucedido.

Emociones en una balanza

La betaespera es un periodo en el que tenemos que mantener un equilibrio emocional, porque tras la misma llega una encrucijada, el positivo o el negativo. Todos los tratamientos de reproducción asistida tienen un porcentaje de efectividad, por lo que en ese porcentaje funcionarán, pero en el otro fracasarán.
Por ese motivo la betaespera debe ser un momento de preparación, tanto para lo bueno como para lo malo. Hablamos de equilibrio porque no consiste en anticipar un resultado negativo y prepararnos emocionalmente para el golpe, pero tampoco consiste en vivir en una euforia descontrolada o hacernos ilusiones que en el caso de no cumplirse nuestro deseo nos llevarán a sufrir un gran daño.

Betaespera

1. Continúa en la ola.

Habíamos dicho que la betaespera nos sitúa en una parada total de máquinas después de un periodo muy intenso y físico del tratamiento. Intenta que esta parada no sea total, mantén alguna de las rutinas que habías instaurado durante la estimulación folicular, busca darle continuidad al proceso de tal forma que la betaespera sea una continuación de las fases anteriores.

2. Trabaja

Durante la fase de estimulación la mujer tiene una gran responsabilidad sobre el tratamiento, de que ella maneje adecuadamente el régimen terapéutico depende que la estimulación vaya bien, hay un objetivo y una motivación para trabajar. En esta fase tenemos que conseguir esa misma sensación de empoderamiento sobre el proceso. Pequeñas responsabilidades pueden situarnos en una posición proactiva en la betaespera, por ejemplo. Cuidar la alimentación, mantén una dieta equilibrada y rica en antioxidantes, de la misma forma que la mantuviste anteriormente, todavía no hemos llegado a la meta. Haz ejercicio, siempre se recomienda reposo relativo la tarde tras la transferencia, pero pasado ese tiempo podemos mantener una vida activa normal, no renuncies a actividades recreativas y al ejercicio al aire libre, camina al menos media hora al día.

3. Mens sana

En EMBY recomendamos utilizar un diario de tratamiento para anotar lo que sentimos y experimentamos durante el mismo, pero también para hacernos conscientes de las cosas que podemos controlar, nuestras responsabilidades, y de aquellas que escapan a nuestro control. Hacernos conscientes de esto nos ayuda a identificar oportunidades, para trabajar en pos de nuestro objetivo, y estresores, que nos hacen sufrir. Debemos tener como objetivo volcarnos en las cosas que dependen de nosotras y controlamos, e intentar dejar en un segundo plano aquello que no podemos controlar.

4. No ser negativas… bueno, solo un poco

Tenemos que tener en cuenta en todo momento que un resultado negativo es una posibilidad, y prepararnos para ella. Podemos entender un resultado negativo como una pérdida, la pérdida de una esperanza, de una ilusión, y después de una pérdida llega el duelo, el periodo en el que afrontamos esa pérdida. Las estrategias y medidas que adoptamos para gestionar una pérdida son el afrontamiento. Cada persona tiene un estilo de afrontamiento diferente, que depende de las pérdidas previas, de su bagaje personal, etc. En EMBY le damos mucha importancia y por eso incluimos la valoración del mismo en las pruebas psicológicas iniciales que os ofrecemos. Las mismas estrategias de afrontamiento que podemos utilizar para afrontar el negativo nos pueden ayudar a prepararnos para esa posibilidad. En función de tu estilo de afrontamiento te podemos sugerir actividades y estrategias personalizadas para ti.

5. Ilusiónate

Porque al fin y al cabo… ¿para qué hacemos todo esto? Por una ilusión, por que queremos una nueva vida. Nadie dijo que fuera fácil, y además ¿quién sino tú puede superar la betaespera?

Referencias

  • Boivin, J., & Takefman, J. E. (1995). Stress level across stages of in vitro fertilization in subsequently pregnant and nonpregnant women. Fertility and sterility, 64(4), 802-810.
  • Salvatori, P., Andrei, F., Cipriani, L., Damiano, G., Dirodi, M., Labriola, F. S., … & Porcu, E. (2021). Effects os psychological support on coping strategies and quality os life in infertil couples. Fertility and Sterility, 116(3), e361.
Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

Autor: Miguel García Fernández

EMBYplato alimentación en reproducción asistida

El #EMBYplato

Quiero comer mejor ¿Por donde empiezo?

Una buena alimentación y un adecuado control del peso son factores muy relevantes a la hora de enfrentarnos a un tratamiento de reproducción asistida. En anteriores posts os hemos hablado del efecto positivo de los antioxidantes, pero, de la misma forma que tenemos que cuidar qué comemos, también tenemos que intentar controlar cuánto comemos y en qué proporción.
Una forma muy gráfica y sencilla de saber si estamos comiendo la cantidad correcta de cada grupo alimenticio es utilizar el conocido “plato de Harvard”. Esta herramienta fue desarrollada por la escuela de salud pública de esta institución, y básicamente consiste en una herramienta gráfica para saber cuánto tenemos que comer.

¿Qué es el #EMBYplato?

Para ayudar a las familias que se encuentran en tratamientos de reproducción asistida en EMBY hemos desarrollado el #EMBYplato siguiendo estos mismos principios.
En el #EMBYplato la ½ está llena de frutas y verduras, aquí conviene aprovechar para reintroducir alimentos ricos en fibra, que serán muy beneficiosos para nuestro microbioma y vegetales antioxidantes, como por ejemplo los ricos en vitamina C, betacarotenos, etc. Prácticamente en cada temporada vamos a encontrar vegetales de este tipo. Zanahorias, calabaza, rábano, espinacas, coles, brócoli, guisantes o cebolla (rica en Zinz).
¼ del #EMBYplato está formado por proteínas, aquí os recomendamos que evitéis las carnes rojas, y que la carne de origen animal se cocine a la plancha. No os olvidéis de que el huevo es nuestro gran aliado, y olvidaros del mito del colesterol, aunque los huevos son ricos en colesterol no elevan sustancialmente sus niveles en sangre, eso sí, intentar tomarlos cocidos o en versión “poché”. Hay que recordar que algunas legumbres, como los garbanzos, son muy proteicas, podéis sustituir carne por garbanzos o soja.
Finalmente llega el ¼ de los hidratos, y aquí está el quiz de esta herramienta, tenemos que conseguir reducir el consumo de hidratos de carbono. En el #EMBYplato vamos a utilizar todo tipo de cereales y semillas, recomendaremos especialmente cereales integrales, pero también es este el hueco de la patata, fibra soluble que le encanta a nuestras bacterias intestinales, al igual que el huevo tenemos que procurar prepararla cocida o al horno, no frita. Dentro de los hidratos está el pan, y sí, cuenta como dentro del plato, si comemos pan en las comidas hay que reducir otros hidratos y procurar que sea integral.

¿Y ya está?

No, hay algunos elemntos que se quedan fuera del #EMBYplato pero que tienen una gran importancia en un alimentación saludable.
Lo primero el agua, que debe ser nuestra fuente principal de hidratación; en cuanto a bebidas evitaremos por todos los medios las bebidas alcohólicas y las bebidas azucaradas. Podemos tomar infusiones, en el caso de querer cuidar un poquito más el semen en los varones podemos utilizar cualquiera de las variedades de Té antioxidante que existen, el té verde, el chai, el té de menta y las infusiones de cúrcuma.
Otro aspecto fundamental es el aceite de oliva, en general no debemos abusar de los aceites para cocinar, pero tampoco prescindir de ellos en la dieta, dos cucharadas de aceite de oliva nos ayudarán a mantener un tránsito intestinal adecuado, sino te gusta el aceite de oliva puedes utilizar otros aceites vegetales como el de girasol, evita aceites de coco y palma.
Finalmente está el tema del ejercicio, fundamental en cualquier dieta, no solo por su efecto a la hora de quemar calorías, sino también porque nos ayuda a segregar serotonina, nos hace estar más activos y felices, además también facilita el tránsito intestinal ¿quién iba a decirnos que correr era bueno para el intestino?
Inaugurada esta sección sobre alimentación a partir de ahora os iremos proponiendo recetas de cocina para que podáis utilizar el #EMBYplato.

¿Y si necesito algo más de ayuda?

Cuando decidimos adoptar hábitos saludables es normal encontrar dificultades, y eso no es cuestión de tener o no tener fuerza de voluntad. Cada persona tiene sus circunstancias, personales, laborales, familiares, y no es posible establecer una norma genérica para todos.
Si a la hora de comenzar a cambiar nuestra dieta, sobre todo si queremos alcanzar un peso saludable para someternos a un tratamiento de reproducción asistida, encontramos dificultades, tenemos que consultar con profesionales.
El equipo EMBY está preparado para guiarte en el proceso de adopción de estos hábitos saludables, pero si necesitas un apoyo adicional o si tienes unas necesidades especiales, podrás contar con nuestra psicóloga y con nuestra asesora en nutrición, Susana Sánchez. Puedes conocerla un poquito mejor en su página web.

Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

Autor: Miguel García Fernández

Modelo de Cuidados en Reproducción Asistida

Modelo de Cuidados en Reproducción Asistida

«Las palabras se las lleva el viento»

La humanización está de moda. En los últimos años hemos visto cómo en los servicios de salud comenzaba a destacarse el movimiento de humanización de la atención sanitaria. Como elemento más llamativo tenemos el movimiento “Humaniza la UCI, H-UCI”, si bien desde la enfermería ese lleva siendo el caballo de batalla durante décadas.
Pero esta moda tiene un problema, la escasez de contenido, es muy fácil decir que humanizamos y que cuando alguien nos pregunte “¿Qué es humanizar? ¿Cómo humanizas en tu clínica?” contestemos que humanizamos siendo amables, agradables, poniendo música ambiental; alguien que fuera un poco más allá diría incluso “siendo empático”… pero realmente ¿es eso humanizar o simplemente es no deshumanizar? ¿es eso suficiente?

Enfermeras Reproducción asistida

Humanizar desde una perspectiva profesional

Todas las personas somos, en mayor o menor medida, cuidadores, y todos los profesionales de la salud, médicos, enfermeras, embriólogos, auxiliares, cuidamos, “ponemos cuidado” en nuestras tareas, y además todos tenemos la capacidad de no deshumanizar nuestra labor. Pero hay una profesión que es la responsable del cuidado, legal y competencialmente, y esa profesión es la enfermería.
Las enfermeras somos las profesionales responsables del cuidado profesional, y somos las responsables de liderar el proceso de humanización, porque ese proceso no consiste en “ser buenos”, sino en aplicar cuidados profesionales centrados en las personas y, en el caso de la reproducción asistida, de las familias.
Pero ¿qué es una familia? Una familia, para que todos sepamos de qué estamos hablamos en este post, es aquel grupo de personas que se identifican unos a otros como importantes para sus vidas, esto incluye pareja, padres, hermanos, cuidadores, amigos, suplentes en la toma de decisiones, incluso, por qué no, grupos y comunidades.

Cuidados profesionales centrados en la familia

Cuando una persona acude a un profesional con un problema espera una respuesta profesional, si además acude a un profesional científico espera una respuesta fundamentada en la mejor evidencia disponible. Y esto no es diferente para los cuidados profesionales, las familias, cuando acuden a nosotros, no buscan “buen rollo”, buscan cuidados basados en la evidencia.
En EMBY aplicamos prácticas y métodos basados en la evidencia, no sólo en el laboratorio o en las consultas médicas, sino también en la definición de nuestro modelo de atención, que en este caso sigue las recomendaciones de la Registered nurses´association of Ontario (RNAO), que a su vez han sido adoptadas por la Unidad de investigación en cuidados de Salud del Instituto de Salud Carlos III (Investen-isciii) como referencia para nuestro ámbito.
Conocer las evidencias científicas relacionados con los cuidadoS centrados en la familia nos hace sentirnos seguros para, con total transparencia, comprometernos con un modelo de atención.

Compromiso EMBY

– Establecemos relaciones terapéuticas para construir relaciones de confianza y respeto genuinas.
– Construimos relaciones de empoderamiento con las familias, promovemos la participación activa y significativa de las mismas como colaboradores activos en sus cuidados de salud.
– Escuchamos, buscamos el conocimiento integral de las familias para comprender qué significa la salud para ellas y conocer sus preferencias de cuidado.
– Desarrollamos un plan de cuidados para que tenga sentido en el contexto de la vida de la familia.
– Nos comprometemos con las familias en la creación de un modelo participativo de toma de decisiones, respetamos el derecho de las personas a elegir las intervenciones en salud que prefiera, y para ello:

– Colaboramos en la identificación de las prioridades y objetivos relacionados con el proceso.
– Intercambiamos información constantemente para asegurar la comprensión de las opciones disponibles, una decisión no          comprendida es una decisión coaccionada.
– Respetamos a las personas como expertas que son en sí mismas y en su vida.

– Personalizamos los cuidados y servicios para garantizar que no se realizan desde la perspectiva del profesional o de la clínica.
– Incorporamos las estrategias de autocuidado de las preferencias de aprendizaje de las personas, adaptando nuestros cuidados y servicios a las mismas.
– Buscamos la retroalimentación de las familias para determinar la satisfacción en relación con el cuidado.
– Nos comprometemos en formar a los profesionales de la salud en este modelo de atención centrada en la familia, esto se materializa en la inclusión en el plan anual de formación de actividades relacionadas con el empoderamiento, comunicación y/o toma de decisiones compartida.
– Trabajamos en crear una cultura institucional que ejemplifique nuestro compromiso con los cuidados centrados en las familias, para ello:

– Demostramos nuestro liderazgo y compromiso con este enfoque de cuidados.
– Construimos ambientes de trabajo saludable para todos los trabajadores de la clínica.
– Nos comprometemos con una política de protección de la familia, que incluye el compromiso con la conciliación familiar y la defensa de la maternidad.

Referencias

  • Dancet, E. A. F., Van Empel, I. W. H., Rober, P., Nelen, W. L. D. M., Kremer, J. A. M., & D’Hooghe, T. M. (2011). Patient-centred infertility care: a qualitative study to listen to the patient’s voice. Human Reproduction, 26(4), 827-833.
Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

Autor: Miguel García Fernández