Hábitos de salud para el varón en reproducción asistida

Consejos de salud para el varón durante los tratamientos de reproducción asistida

Muchas familias nos preguntan si pueden hacer algo para mejorar los resultados de los tratamientos de reproducción, mantener determinados hábitos saludables, mejorar la alimentación, etc.
En ocasiones se da por supuesto que esos consejos de salud deben ir dirigidos a la mujer que va a gestar, y que los hábitos de salud de los varones tienen poca influencia en el resultado del tratamiento.
En este post os vamos a contar que esto no es así, y os daremos pequeños consejos para mejorar la calidad seminal.

¿Qué situaciones o circunstancias pueden alterar la calidad del semen?

Desde hace tiempo se sabe que determinadas circunstancias, como la exposición a tóxicos (alcohol, tabaco, drogas), los contaminantes ambientales (pesticidas, herbicidas, plomo…), algunos tratamientos médicos (hormonales, quimioterapia, radioterapia, anabolizantes) o la obesidad, afectan negativamente a la calidad seminal.

También se sabe que el aumento de la temperatura testicular, lo que se produce cuando el varón lleva prendas ajustadas, está mucho tiempo sentado, temperatura en el medio laboral, practica ciclismo un número importante de horas, etc, tiene un efecto negativo sobre la calidad seminal.

Y por último, debido a la creciente preocupación por la alimentación, en los últimos tiempos se han estudiado los efectos de la alimentación en los parámetros del semen.

¿Puede mejorar la calidad seminal?

En primer lugar hay que aclarar que existen alteraciones seminales, producidas por patologías o enfermedades, en las que ni una alimentación determinada, ni un cuidado exquisito del varón en relación a los tóxicos, podrá hacer que la calidad seminal sea óptima; si bien puede mejorar la calidad del semen inicial.

En otros casos, en los que la alteración seminal es debido a causas más temporales o livianas, el cuidado de la alimentación, evitar tóxicos o el tratamiento con ciertos fármacos pueden mejorar la calidad del semen, lo que llevará a una mayor posibilidad de embarazo espontaneo y un mayor éxito en los tratamientos de reproducción asistida.

¿Qué puedo hacer entonces?

Algunos hábitos saludables en el varón que pueden mejorar la calidad del semen serían:
– Realizar ejercicio físico moderado; en el caso del ciclismo hay que cuidar de no pasar muchas horas sobre la bicicleta y utilizar sillines que eviten los microtraumatismos testiculares y permitan una buena vascularización de la zona, es decir con buena ergonomía y consistencia (sillines prostáticos).
Evitar el sobrepeso.
Prescindir de alcohol, tabaco y otro tipo de drogas.
– Utilizar prendas de vestir que no sean ajustadas y en el medio laboral utilizar las protecciones necesarias para no inhalar sustancias toxicas.
– Con respecto a la alimentación en general, mejoran los parámetros seminales las frutas y verduras, legumbres, pescados, lácteos bajos en grasa. Mientras que hay que evitar las carnes procesadas, alimentos ricos en grasas saturadas como bollería, margarina, patatas fritas, etc; también se evitarán los lácteos en exceso y los alimentos y bebidas ricas en azúcar. Finalmente se reducirá el consumo de té, café o chocolate.
– Es además importante incorporar a la dieta, alimentos ricos en antioxidantes  como la critoxantina, que abunda en frutas y verduras amarillo-naranjas; la vitamina C, presente que frutas cítricas, pimientos y kiwis; el licopeno, presente tomates, sandias o arándanos; y betacarotenos, que se encuentran en alimentos como zanahorias, boniatos o calabazas. También se ha observado que la piperina y la cúrcuma podrían tener un efecto positivo.

¿Son estas medidas suficientes?

Pueden existir casos en los que, si la alteración seminal es leve o temporal, en los que estás medidas serán suficientes para alcanzar la normalidad en los parámetros seminales.

Pero hay que entender que hay determinadas circunstancias que no pueden ser cambiadas, como pueden ser el trabajo que se realiza, la contaminación del lugar donde se reside, la necesidad de algunos tratamientos o la existencia de determinadas enfermedades en el varón.

Cuando se dan estas circunstancias los cambios en los hábitos de salud, si bien son recomendables y podrán mejorar la situación basal, no van a permitirnos disponer de un semen óptimo. En estos casos, en EMBY valoraremos cuál es el tratamiento necesario para conseguir la gestación que deseáis.

Referencias

  • Ricci, E., Al‐Beitawi, S., Cipriani, S., Alteri, A., Chiaffarino, F., Candiani, M & Parazzini, F. (2018). Dietary habits and semen parameters: A systematic narrative review. Andrology, 6(1), 104-116.
  • Salas-Huetos, A., James, E. R., Aston, K. I., Jenkins, T. G., & Carrell, D. T. (2019). Diet and sperm quality: Nutrients, foods and dietary patterns. Reproductive biology, 19(3), 219-224.
  • Hayden, R. P., Flannigan, R., & Schlegel, P. N. (2018). The role of lifestyle in male infertility: diet, physical activity, and body habitus. Current urology reports, 19(7), 1-10.
  • Franco, I., Lara-Cerrillo, S., Vives-Sune, A., Ballester-Ferrer, M., Lacruz-Ruiz, T., Rosado-Iglesias, C. & Garcia-Peiro, A. (2020, July). A new oral treatment based on the ATM/ATR DNA repair pathways enhancement reduce sperm DNA damage and improve semen parameters. In Human reproduction. 35 (172).
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Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

Autor: Miguel García Fernández

Autoadministración de medicación con plumas precargadas

Autoadministración de medicación subcutánea en tratamientos de reproducción asistida: Plumas precargadas

Algunas de las medicaciones más frecuentes que se utilizan en los tratamientos de reproducción asistida se administran por vía subcutánea, en la ca de grasa que hay justo por debajo de la piel.
Si no tienes experiencias previas de autoadministración de medicación es posible que esta situación te parezca complicada, pero vamos a intentar demostrarte que es más fácil de lo que parece.

Cosas importantes

¿Cuál es el lugar de inyección? Las inyecciones subcutáneas se administran en la zona “periumbilical”, es decir, alrededor del ombligo. Podemos trazar una circunferencia alrededor del ombligo de 5 cm de radio, esa es la zona prohibida. A partir de ese punto, tanto a derecha como a izquierda puedes ponerte la inyección donde quieras. ¡Ah! Evita cicatrices, hematomas y lesiones.

También puede ponerse en otras zonas como la parte lateral y posterior de los brazos y la parte superior y lateral de los muslos, pero es preferible que utilices el abdomen.

¿Qué significa “subcutáneo”? Significa “debajo de la piel”, la capa que está por debajo de la piel es la capa grasa, la grasa corporal tiene muchos vasos sanguíneos, por lo que la medicación que se administra en esa zona entra en acción rápidamente.

Consejos iniciales

  1. El tratamiento solamente dura unos días, intenta organizar una pequeña agenda con la hora de administración de la medicación, si compartes esta agenda con alguien de tu confianza será más probable que se te olvide alguna dosis o te equivoques de hora.
  2. Sabemos que al final te tocará pincharte en medio de una reunión del trabajo, en una cena en casa de la familia o en un atasco, pero vamos a imaginarnos que el escenario es otro. Busca un espacio tranquilo donde puedas dedicarle 3 minutos a esta dosis de medicación, te recomendamos que te sientes en una silla o que te apoyes en un taburete, es posible que en un sillón tumbada te parezca que vás a estár más cómoda, pero te resultará más complicado autoinyectarte la medicación.
  3. Prepara todo el material necesario, planifica el número de inyecciones que vas a necesitar y prepara en una bolsita todo el material que vas a necesitar.

MATERIAL

  • Gasa o algodón
  • Clorhexidina acuosa 1% (también puede servir el alcohol, evita utilizar desinfectante que tiñen la piel como la povidona yodada)
  • Pluma precargada de medicamento
  • Aguja subcutánea
  • Tarro de plástico para desechar las agujas.

Llegó el momento

1. Saca la medicación de la nevera y prepara el material que vas a necesitar para la inyección. Colócalo en una mesa o superficie limpia. 
2. Lávate las manos
3. Selecciona el lugar donde te vas a pinchar, recuerda rotar el lugar de punción, un día derecha, otro izquierda y viceversa.
4. Impregna una gasa o pedacito de algodón con desinfectante (clorhexidina) y limpia la zona donde te vas a pinchar. Una sola pasada es suficiente, comienza en el centro de la zona y vete haciendo círculos dibujando una espiral.
5. Deja actuar al desinfectante. La clorhexidina tiene un tiempo de actuación de 3 minutos, el alcohol de 1 minuto.
6. Mientras dejas actuar al desinfectante coge la pluma de medicación y gira la rueda para seleccionar la dosis de medicación que te han prescrito.
7. Coloca una aguja nueva en el extremo de la pluma y retira el capuchón protector… ¡vamos allá!
8. Coge un pellizco de piel entre el dedo pulgar e índice de la mano que no vas a utilizar para pincharte. Es importante que el pellizco coja solamente piel, ya que lo que queremos es que en ese pellizco solamente haya piel y grasa, si el pellizco es muy amplio también tomaremos tejido de la pared muscular y, aunque no es peligroso, es más probable que te salgan hematomas.
9. Introduce la aguja de forma decidida formando un ángulo de 90 grados con la piel, justo en medio del pellizco.
10. Comienza a apretar despacio el pulsador de la pluma para intrducir la cantidad de medicación seleccionada.
11. Sin dejar de apretar el pulsador retira la aguja despacio.
12. Suelta el pellizo de piel y observa si hay signos de sangrado. No es necesario frotar la zona de punción, apretar con una gasa o poner tiritas.
13. Desenrosca la aguja con cuidado y deposítala en el tarro para agujas, cuando termines el tratamiento llévalo a la clínica para que puedan proceder a destruirlo sin riesgo.

Hemos preparado una infografía a modo de resumen para que te sirva de recordatorio y de guía durante el tratamiento.
Puedes descargarla haciendo «click» aquí.

Referencias

  • Lazo, Mónica, and Julio Cadena. «El cuidado enfermero en la administración subcutánea de enoxaparina en pacientes adultos: una revisión sistematizada.» Rev. enferm. neurol (2017): 109-124.
  • Hunter, Janet. «Subcutaneous injection technique.» Nursing Standard 22.21 (2008).
Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

Autor: Miguel García Fernández

Cuerpo y mente, la importancia del estrés en los tratamientos de reproducción asistida

Cuerpo y mente,
la importancia del estrés en los tratamientos
de reproducción asistida

 

Comentarios como “deberías relajarte”, “en cuanto dejes de pensar en ello llegará solo” y otros similares son el día a día de muchas familias que están buscando tener hijos. Estos comentarios bienintencionados, muchas veces, en vez de contribuir a la mejora del estado psicológico de las personas lo que hacen es generar una presión aún mayor y aumentar el estrés y la ansiedad. Pero ¿tienen realmente la ansiedad y el estrés un efecto en las posibilidades de concebir?
Esta idea se ha convertido en un tema habitual en las revistas científicas del ámbito de la medicina reproductiva, con multitud de estudios que han medido el nivel de estrés de las familias sometidas a tratamientos y su relación con la posibilidad de quedarse embarazada.

En 2012, dos estudios publicados en la revista “Fertility and Sterility”, trataron de determinar la relación entre el estrés y la fecundidad, Lynch et al (1), después de estudiar a 339 mujeres, concluyeron que el estrés, la ansiedad y la depresión no se asociaban a la fecundidad. Pasch et al (2), por su parte, concluyeron que los fallos del tratamiento generan distrés psicológico, pero que el distrés previo no predice el fallo del tratamiento. En 2017, Qu et al (3), concluyeron que existía una relación entre el estrés en las primeras fases de la gestación y la posibilidad de sufrir un aborto.

En los últimos meses se han publicado nuevos estudios sobre este tema en los que los autores llegan a conclusiones similares. Aimagambetova et al (4), realizaron diferentes pruebas de valoración psicológica a 300 mujeres y siguieron los casos para saber si éstas conseguían el objetivo de concebir o no, concluyendo que no existían diferencias en cuanto al estado psicológico entre las mujeres que lo consiguieron y las que no, si bien existía un nivel significativamente superior de estrés, ansiedad y depresión en estas mujeres frente a la población general. Geisler et al (5), concluyeron, en la misma línea que estudios anteriores, que el estrés, especialmente el relacionado con el trabajo, si bien no tiene relación con la posibilidad de concebir, si que tiene una relación importante con el riesgo de aborto.

En resumen, las familias que se encuentran en tratamientos de reproducción asistida tienen niveles de estrés, ansiedad y depresión superiores a los de la población general. La presión del entorno, las esperas o los fracasos en tratamientos anteriores, son factores que pueden contribuir a este aumento, si bien el resultado del tratamiento no se va a relacionar con este distrés psicológico sí que puede influir en la consecución de una gestación a término.

 

¿Qué podemos hacer en estos casos?

Diferentes autores han sugerido que las intervenciones cuerpo-mente pueden resultar beneficiosas para las familias. Recientemente Gaitzsch et al (6), han concluido que las intervenciones cuerpo-mente como el yoga o el mindfulness pueden ser efectivas a la hora de reducir el distrés psicológico y mejorar la salud mental de las familias que reciben tratamientos de reproducción asistida.

En EMBY ofrecemos a las familias que acuden a nuestra clínica un enfoque de atención integral que incluye la valoración del bienestar psicoemocional, el apoyo psicológico y el acompañamiento durante todo el proceso. El objeto, en definitiva, es contribuir a que las familias alcancen un estado óptimo tanto físico como mental y emocional.

También ponemos a disposición de nuestras familias nuestra red de colaboradores especialistas en terapias cuerpo-mente que contribuyen a mejorar ese aspecto de la atención que, en ocasiones, suele quedar relegado en un segundo plano.

Referencias

  1.  Lynch CD, Sundaram R, Buck Louis GM, Lum KJ, Pyper C. Are increased levels of self-reported psychosocial stress, anxiety, and depression associated with fecundity? Fertil Steril. 2012 Aug;98(2):453-8. doi: 10.1016/j.fertnstert.2012.05.018. Epub 2012 Jun 13. PMID: 22698634; PMCID: PMC4786072.
  2. Pasch LA, Gregorich SE, Katz PK, Millstein SG, Nachtigall RD, Bleil ME, Adler NE. Psychological distress and in vitro fertilization outcome. Fertil Steril. 2012 Aug;98(2):459-64. doi: 10.1016/j.fertnstert.2012.05.023. Epub 2012 Jun 13. PMID: 22698636; PMCID: PMC4781657.
  3. Qu F, Wu Y, Zhu YH, Barry J, Ding T, Baio G, Muscat R, Todd BK, Wang FF, Hardiman PJ. The association between psychological stress and miscarriage: A systematic review and meta-analysis. Sci Rep. 2017 May 11;7(1):1731. doi: 10.1038/s41598-017-01792-3. PMID: 28496110; PMCID: PMC5431920.
  4.  Aimagambetova G, Issanov A, Terzic S, Bapayeva G, Ukybassova T, et al. (2020) The effect of psychological distress on IVF outcomes: Reality or speculations?. PLOS ONE 15(12): e0242024. doi.org/10.1371/journal.pone.0242024
  5. Geisler M, Meaney S, Waterstone J, O’Donoghue K. Stress and the impact on the outcome of medically assisted reproduction. Eur J Obstet Gynecol Reprod Biol. 2020 May;248:187-192. doi: 10.1016/j.ejogrb.2020.03.006. Epub 2020 Mar 6. PMID: 32240891.
  6. Gaitzsch H, Benard J, Hugon-Rodin J, Benzakour L, Streuli I. The effect of mind-body interventions on psychological and pregnancy outcomes in infertile women: a systematic review. Arch Womens Ment Health. 2020 Aug;23(4):479-491. doi: 10.1007/s00737-019-01009-8. Epub 2020 Jan 2. PMID: 31897607.
Doctora Alicia Francos Perez ginecóloga reproducción asistida fertilidad Asturias

Autor: Miguel García Fernández