Los misterios de la transferencia embrionaria

Si te has hecho alguna transferencia embrionaria o estás en tratamiento para hacerte una, ya habrás oído hablar de canalización, de cargar el embrión en el catéter etc… En este post vamos a intentar aclarar todos estos conceptos y a contarte cómo realizamos una transferencia embrionaria, desde qué ocurre en el laboratorio cuando el ginecólogo da el visto bueno para cargar el embrión, hasta que el embriólogo vuelve a quirófano para decir que todo ha salido bien.
Timelapse geri EMBY Asturias

La canalización del cervix uterino

Lo primero de todo es que el ginecólogo pueda canalizar el cuello del útero ayudado de un dispositivo que llamamos guía. Éste es similar a un tubo finito y rígido que tiene el grosor suficiente para entrar por el cuello uterino.
Una vez que el ginecólogo ha conseguido canalizar el cuello de tu útero dará el visto bueno al laboratorio para que el embriólogo cargue el embrión en el catéter de transferencia.

Cargar el embrión

El catéter de transferencia es otro dispositivo más flexible que puede entrar por el interior de la guía que el ginecólogo ha colocado previamente. Los catéteres de transferencia son transparentes en la mitad final para que el embriólogo pueda visualizar cómo sube el embrión a través de él. Un paso fundamental para que se pueda ver el catéter de transferencia en la ecografía es generar diferentes fases de aire y de medio de cultivo.

Procedimientos en el laboratorio

  • El embrión está en una placa de cultivo bañado en un medio que tiene todos los nutrientes que necesita y dentro de nuestro incubador de time lapse donde tiene la temperatura idónea, 37ºC y el nivel de oxígeno que más le favorece 5%.
  • Cuando la ginecóloga ha conseguido canalizar el cuello uterino, da el visto bueno al laboratorio y el embriólogo saca la placa de cultivo del incubador y con el catéter de transferencia carga una fase de aire, una de medio de cultivo donde va el embrión y una última de aire. El sistema del catéter funciona con una jeringa que genera la presión suficiente para que suba la fase de aire, la de medio de cultivo y finalmente la de aire.
  • Una vez el embrión está cargado, el embriólogo va hasta el quirófano y con la ayuda del ginecólogo introduce el catéter por la guía. Cuando el ginecólogo ve aparecer el catéter en la ecografía, sigue introduciéndolo hasta que considera que se encuentra en una zona idónea del útero. Gracias a las tres fases de aire, medio de cultivo y aire, se puede identificar bien el catéter de transferencia en la ecografía.
  • Cuando todo está colocado la embrióloga pulsa la jeringa y expulsa fuera del catéter todo el medio de cultivo donde estaba el embrión, quedándose éste en el útero.
  • La ginecóloga saca la guía y el catéter de transferencia y se lo da a la embrióloga que vuelve al laboratorio para comprobarlos.
  • La comprobación consiste en cargar con la jeringa medio de cultivo calentito y hacerlo pasar por la guía y el catéter de transferencia varias veces. El objetivo es encontrar el embrión en caso de que este se haya quedado en la guía o el catéter. Si tras varias limpiezas de los dispositivos no encontramos nada es que la transferencia ha sido limpia y el embrión está dentro del endometrio.
  • La embrióloga vuelve al quirófano para dar la noticia de que todo está perfecto. En ese momento la ginecóloga ya habrá enseñado por ecografía a los pacientes una manchita blanca que es el embrión rodeado del medio de cultivo.

¿Qué ocurre si la ginecóloga no consigue ver bien la zona donde dejar el embrión y el catéter con el embrión tiene que volver al laboratorio?

    En este caso, se devuelve el embrión a su placa de cultivo y de nuevo al incubador hasta que la ginecóloga encuentre la zona idónea para dejar el embrión. El embrión no sufre pues en el catéter también está dentro de su medio de cultivo con las condiciones idóneas para mantenerse.

¿Qué ocurre si la embrióloga encuentra el embrión cuando comprueba la guía y/o el catéter de transferencia?

En este caso el embrión se pone en su medio de cultivo y se avisa a la ginecóloga de que el embrión ha venido de vuelta. Entonces se repite la transferencia, la ginecóloga vuelve a canalizar el cuello del útero y cuando lo tenga le da el visto bueno a la embrióloga para que vuelva a cargar el embrión. Si esto ocurriera, el embrión tampoco sufre porque son procesos rápidos que además se realizan sobre el medio de cultivo del embrión y en una superficie caliente a 37ºC por lo que no se ve afectado el bienestar embrionario.

Referencias

Coward, K., & Wells, D. (Eds.). (2021). Textbook of Clinical Embryology. Cambridge: Cambridge University Press. Gautam N. Allahbadia, Claudio F. Chillik (Eds.) (2015) Human Embryo Transfer. Springer link.