Fertilidad tras un cáncer cervical

En los últimos años hemos aprendido mucho sobre el cáncer cervical. Ahora sabemos, que el tipo de carcinoma más frecuente tiene su origen en la infección de las células del cuello por el virus del papiloma humano.
Esta infección puede curarse sola, o dar lugar a alteraciones en las células, las lesiones premalignas de cérvix, que, a la larga, pueden dar lugar a un carcinoma que afecta al cuello, e incluso a lugares lejanos a él formando metástasis.
Obviamente, lo fundamental es la prevención por medio de sistemas de cribado, pero ¿Qué ocurre si la lesión ya está establecida y ha de realizarse el tratamiento? ¿Cómo afecta esto a la fertilidad y a los posibles tratamientos de reproducción posteriores?
Enfermeras Reproducción asistida

Me han diagnosticado una lesión premaligna de cérvix. ¿Debo preocuparme por mi fertilidad posterior?

Las lesiones premalignas de cérvix pueden ser de diferentes grados. Si son de bajo grado, el tratamiento en general es expectante, y no tendría porque influir en la fertilidad posterior.

Si la lesión es de alto grado, lo más probable, es que tu ginecólogo te indique una conización. Consiste en una pequeña intervención en la que se elimina una parte del cervix para retirar la lesión.
Esta intervención no suele dar problemas posteriores, aunque en algunas ocasiones puede producir una estenosis (estrechamiento) en el canal cervical.

En general esta estenosis no afecta a los espermatozoides que debido a su pequeño tamaño pueden pasar incluso por espacios pequeños.

 

Si existe esta estenosis y la mujer necesitase un tratamiento de reproducción, inseminación o fecundación in vitro, será necesario canalizar el cuello del útero para dejar espermatozoides o embriones en el útero.

Es posible que la cánula que utilizamos para introducirlos no puede pasar y el canal ha de ser dilatado.
Para solucionarlo se realiza una cervicohisteroscopia, en la que la mujer está dormida, y el ginecólogo por medio de un histeroscópico va dilatando y abriendo el camino para que posteriormente la cánula de inseminación o de transferencia, pueda ser introducida.

Me han diagnosticado un cáncer de cuello ¿Debo preocuparme por mi fertilidad posterior?

Obviamente en el momento del diagnóstico de un cáncer, la máxima preocupación es la curación de éste. Pero los avances en el tratamiento de esta enfermedad, han hecho que el pronóstico a la larga sea bueno, si es diagnosticado en estadios iniciales y por lo tanto en unos años, la mujer podría gestar.
Por ese motivo, si el oncólogo ha indicado quimio o radioterapia y la mujer tiene deseo de gestar después del tratamiento, ha de ser remitida cuanto antes, y siempre antes de empezar el tratamiento, a un ginecólogo especialista en reproducción, para que valore la posibilidad de vitrificar ovocitos cuanto antes, para no interferir en el tratamiento oncológico.

Otra consecuencia que puede producirse, ya tras el tratamiento del carcinoma de cérvix, es que, según el estadio de este, puede no ser suficiente realizar una conización, si no que debe eliminarse todo el cuello del útero.
En estos casos, si la paciente necesita realizar una fecundación in vitro, no tendremos el canal cervical como elemento de paso para la cánula de transferencia para colocar el embrión en el útero, por lo que habrá que hacer una transferencia transmiometrial de embriones.
Esta técnica es compleja pero posible, y pocos especialistas tienen experiencia y medios para ofrecerla, en EMBY contamos con experiencia tanto por parte del equipo médico como embriológico en esta técnica para poder ofrecerla con seguridad.
Por último, si el tratamiento ha llevado a eliminar todo el útero de la paciente, la única opción para ser madre sería la subrogación uterina con ovocitos propios. Esta opción actualmente no es legal en nuestro país, por lo que la paciente que se encuentre en esta situación debe de valorar diferentes opciones legales para conseguir su deseo reproductivo.