Perdida gestacional en reproducción asistida (I) - Clínica Emby

Pérdida gestacional (Aborto) en Reproducción Asistida (I)

Continuamos con nuestra serie de artículos sobre la pérdida gestacional y el aborto en reproducción asistida.
En el post de la BetaHCG quisimos definir qué es lo que se considera embarazo, ya que tener un embarazo, aunque sea bioquímico, es un paso necesario para considerar que hemos sufrido una pérdida gestacional.
En este nuevo artículo vamos a adentrarnos en el fenómeno de la pérdida y el duelo después de un aborto. Intentaremos clarificar algunos aspectos generales y hablaremos del duelo, sus fases y cuáles son las reacciones normales ante la pérdida.

Pérdida gestacional

Dentro de la pérdida gestacional se podrían englobar tanto las tempranas, como un embarazo bioquímico, la aparición o detección de problemas de salud del feto, malformaciones, o la muerte del bebé en cualquier estadio del embarazo o postparto inmediato.

Desde un punto de vista psicológico estamos hablando de pérdidas, ya sea por la pérdida de la salud del bebé, por la pérdida de la imagen ideal de bebé o por la pérdida de la vida y los proyectos futuros.

Uno de los aspectos más importantes de las pérdidas gestacionales en reproducción asistida es la pérdida de unos planes de futuro, la pérdida de “ser padre o madre” (identidad), el no poder recibir y dar amor, la pérdida de un sentido de la vida y, a veces, la pérdida de la salud (como en casos que ha habido daños físicos). A veces la unión de todas esas pérdidas son las que convierten la pérdida en trauma.

Se dice que la pérdida de una gestación es una pérdida fuera de tiempo que los padres necesitan encajar. “Cuando no se encuentra el sentido, el trauma persiste” dicen Krosch y Shakespeare-Finch (2016). Cuando, como pasa en la mayoría de casos, no se sabe la causa; es fácil que las mujeres se autoproclamen culpables, y esta culpa es muy difícil de eliminar.

El duelo en el aborto

El apoyo social

Tenemos que tener en cuenta que este tipo de duelo es uno de los llamados “duelos desautorizados”, ya que no tienen el reconocimiento social que suelen tener el resto de pérdidas y, por lo tanto, hay una falta importante de apoyo social.
Esto es muy importante porque va a dificultar cualquier proceso de adaptación.

Fases del duelo

Aunque parezca algo obvio conviene recordar cuáles son las fases del duelo. Existen diferentes clasificaciones, pero nosotros nos quedamos con estas.
1. Evitación: no poder aceptar la pérdida o lo sucedido, existe un fuerte deseo de resistirse a reconocer la situación. Ejemplo de esta reacción es la famosa frase de: “no puede ser”.
2. Confrontación: la persona se enfrenta a la pérdida y reacciona emocionalmente.
3. Reajuste/adaptación/asimilación: la persona incorpora la pérdida a su vida y es capaz de volver a implicarse emocionalmente en su vida.

Reacciones normales del duelo ante un aborto

Cuando una persona se encuentra en un proceso de duelo es normal que experimente emociones y sensaciones físicas que podrían considerarse anormales en otras circunstancias. Tampoco es extraño manifestar conductas que no son las habituales en esa persona.

A continuación os resumimos en unas tablas cuáles son esas emociones, sensaciones y conductas que consideramos normales dentro del duelo. Conocerlas puede ayudar a identificarlas, en uno mismo y en las personas que han sufrido una pérdida a nuestro alrededor. Entender que estas reacciones son normales nos ayuda también a evitar la culpa por sentir lo que se siente.

Emociones:

  • Tristeza
  • Rabia: rabia por la frustración de no haber podido evitarlo
  • Culpa: La rabia puede desplazarse y convertirse en culpa: hacia uno mismo, hacia los demás (por ejemplo, las personas del entorno, los profesionales sanitarios).
  • Reprocharse algo de lo sucedido antes de la muerte (por ejemplo, en mujeres embarazadas es muy típico el culparse por no haberse cuidado, no haber cogido la baja o haber aceptado X responsabilidad).
  • Ansiedad/miedo
  • Embotamiento o sensación de bloqueo, sobre todo al principio. Aquí podríamos incluir también shock.
  • Sentimiento de soledad
  • Cansancio (como emoción)
  • Desamparo
  • Anhelo
  • Alivio (A veces en el caso de tener que enfrentarnos a un toma de decisión complicada y/o dolorosa que de esta manera se resuelve espontáneamente)

Sensaciones físicas

  • Vacío en el estómago
  • Opresión en el pecho/garganta
  • Dificultad para respirar
  • Debilidad muscular
  • Falta de energía (cansancio)
  • Sequedad de boca
  • Despersonalización (nada parece real).

Cognitivas:

  • Incredulidad (dentro de la fase de negación)
  • Confusión
  • Pensamientos obsesivos sobre el bebé
  • Sensación de presencia de la persona (sensación de náuseas gestacionales, sensación de movimientos uterinos de “sentirle”).
  • Alucinaciones (suelen ser transitorias)

Conductas

  • Trastornos del sueño (también sueños con el bebé).
  • Alteraciones del apetito
  • Dificultades de atención/concentración
  • Retraimiento social
  • Evitación de recuerdos del difunto.
  • Visitar lugares o tener/llevar objetos relacionados con la persona fallecida.
  • Hiperactivación del sistema nervioso
  • Llorar

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